
Paris Salem.
Predaia Arte & Natura.
Madera de lárice.
cm 25*140*120h.
2025.
Ayuntamiento de Pedraia. Italia.
Durante el seiscientos la persecución a las brujas fue unos de los hechos más significativos. Centrados en los Juicios de las Brujas de Salem fueron una serie de procedimientos legales ocurridos en Massachusetts. Durante este periodo, 20 personas fueron ejecutadas y más de 200 acusadas injustamente de brujería.
El pánico comenzó con niñas que afirmaban haber sido víctimas de hechizos, entre ella Betty Parris. Sus acusaciones desencadenaron una caza de brujas impulsada por la superstición y el fanatismo religioso. El reverendo Samuel Parris, líder espiritual de Salem, promovió la persecución basándose en interpretaciones bíblicas.
Más tarde, se descubrió que los síntomas de las niñas podrían haber sido causados por intoxicación con un hongo llamado cornezuelo del centeno, lo que habría provocado alucinaciones. Con el tiempo, la sociedad reconoció la injusticia de los juicios, indemnizó a las familias afectadas y los condenó como un ejemplo de persecución infundada.
Hoy, el término “caza de brujas” se usa para describir acusaciones sin pruebas, y Salem sigue siendo un símbolo de los peligros de la histeria colectiva.
La obra Betty Paris, representa a esta niña con una infancia robada por ideales radicales. Lejos de los estereotipos sociales que hay sobre las brujas, hay historias como la de Betty Parris, representada en un alto relieve que plasma a esa niña-bruja procesada, con el hongo cornezuelo en la boca símbolo del misterio que le llevaba a comportarse de manera extraña, digna de ser llamada bruja.
Paris Salem.
Predaia Arte & Natura.
Larch wood.
cm 25*140*120h.
2025.
Municipality of Predaia (Trento), Italy.





